Hace días me pidieron consejo
sobre un tema amoroso. Tuve la oportunidad de comprobar una vez más que todo
problema tiene su raíz dentro de cada ser.
Cuando logramos limpiar dentro de
nosotros, todo comienza a suceder. Cuando digo “todo” me refiero a cosas buenas
y otras que parecen malas (parecen porque todo es relativo), porque vendrán
cosas fuertes que lo único que conseguirán es empoderar tu alma para hacerle frente
a todo, luego de eso vendrán las cosas que te darán tranquilidad y esa es la
felicidad que todos añoran.
Cuando sufrimos porque estamos en
una relación que ya no nos hace felices, buscamos excusas para tener motivos y terminar.
En realidad lo que ocurre es que ya no amamos.
Si amáramos, cualquier cosa que
haga el otro sería aplaudido por nosotros ¿no te acuerdas?
Yendo más a fondo, lo que
realmente ocurre es que no nos estamos amando a nosotros mismos. ¡Vamos! Si no
sabemos amarnos y no somos felices con nuestra compañía ¿Cómo vamos a amar a
otro?
Estaremos esperando que llegue
alguien a hacernos felices, por lo tanto esa relación será de dependencia
“Hazme feliz, yo no sé hacerme feliz”
Empezar a hablar con nuestro niño
interior es una forma de empezar a limpiar. Puede ser duro pero es un trabajo
que debemos empezar algún día.
Es mil veces mejor mirar hacia adentro
y que nos duela en el proceso por un tiempo, que seguir fingiendo que no pasa
nada por años sin hacer nada por sanarnos.
Según Jean Pierre Garnier Malet
el pasado, el presente y el futuro ocurren al mismo tiempo en diferentes
vibraciones. Es decir, el pasado está ocurriendo en este preciso instante,
nuestro niño sigue sufriendo, en otra vibración, lo que vivimos, por lo tanto
el adulto que eres ahora sigue resintiendo todo en el inconsciente.
A veces te preguntas porque me
fastidia esa persona o esa situación o porque te da tanto miedo tal o cual cosa
y la respuesta está en el inconsciente que recuerda lo ocurrido años atrás,
algún suceso que marco tu vida y que lo viviste en silencio y fue un drama para
ti porque estaba en juego tu supervivencia.
Si le pedimos a la mente que nos
lleve al preciso lugar donde siendo niños nos marcaron, ten por seguro que la
mente te lo mostrará y ese será el inicio del hilo de la madeja, de allí en más,
no paras.
Sobre el consejo que di, la
persona se fue pensando que su problema no era su pareja, sino él mismo, espero
que encuentre el camino porque siento especial afecto por él.

No hay comentarios:
Publicar un comentario