viernes, 6 de julio de 2018

El Primer Paso


Cuando aprendí a leer a los 5 años quería leerlo todo, me sentí poderosa.

Cuando logré armar una coreografía utilizando solo mi instinto y lograr que mis compañeras me siguieran, me sentí guía.

Cuando estuve lista para ser catequista y dirigir a un grupo de niños cantando y bailando me, sentí líder.

Cuando fui catequista de adolescentes y estos me buscaban para pedir consejo, me sentí protectora.

Cuando estudiaba todo un curso para un examen final  y luego se lo explicaba a mis compañeros haciéndolo lo más sencillo posible, me sentía maestra.

A lo largo de mi vida he vivido situaciones que me recordaban para que vine a este mundo.
-¿Qué quieres ser de grande?-me decían.
-Profesora, pero no de colegio…no sé de que, pero me gusta enseñar.
Así como me gustaba enseñar, me encantaba leer, investigar, resumir, ordenar para luego transmitir. Entonces todo empezó con un primer paso, con el hecho que mi padre me enseñara a leer a tan temprana edad, cuando se suponía que debía estar dibujando y garabateando yo estaba leyendo la sección política de un periódico.

Es así como ese primer paso fue el inicio de todo.
Así mismo, por el año 2005, conocí a quien me mostraría todo este maravilloso mundo del autoconocimiento y me haría comprender porque me estaba preparando desde pequeña para este momento. Ella ahora es mi mejor amiga, aunque en otra vida debimos hacer sido compañeros, esposos, no sé, lo que es seguro es que  nuestras almas se conocen desde antes.

Ella me entregó el hilo de la madeja que yo tuve que desenredar y eso me ha tomado 13 años,  13 años en que no entendía muy bien de que se trataba todo esto. Recién en el último año, tomando conciencia, estudiando día a día y asistiendo a espacios de transformación es que pude comprender que esto era lo que quería enseñar, esto era lo que tanto había deseado conocer para explicárselo a quien quiera escuchar.

Ahora entiendo la frase: “Haz lo que te apasiona y nunca sentirás que estás trabajando”. Cuando haces lo que amas el tiempo vuela, quieres más horas, tu energía vibratoria aumenta y eso hace felices a los tuyos. Siento que el día que me vaya de este plano podré decir que descubrí para que vine y lo hice.

No esperemos casarnos, adelgazar, terminar de estudiar, jubilarte o lo que sea para empezar a ser felices, lo podemos ser desde ahora, es cuestión de decisión así no sepas bien que es lo que quieres, si decides encontrarlo, él te encontrará  a ti. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario