miércoles, 27 de junio de 2018

EL SUBCONSCIENTE

Desde que empecé a estudiar al subconsciente me sumergí en un mundo maravilloso de autoconocimiento que me ha empoderado.
He pasado de pensar que lo sabía todo a deprimirme y decidir dejarlo allí y vivir como siempre lo había hecho. Y es que cuando pensé que lo sabía todo, mi entorno me demostró que AUN ME FALTABA.

En este camino he pasado por varios momentos:

- Repetía como loro lo que aún no creía en lo profundo de mi ser.
- Creí saber más que todos hasta que me di de bruces. Mi ego me estaba dando batalla.
- Decidí abandonar todo este proceso, ya no podía más, no sabía como hacerlo, me resultaba   tan  difícil entender porque era como era.
- Pedí ayuda a profesionales para que me guíen y pude volver al camino.
- Comprendí más cosas sobre mí, incluso cosas que jamás me había preguntado.

Hoy en día disfruto el momento presente como lo único que existe (este concepto antes me parecía tan incomprensible) y cuando se presentan situaciones similares al pasado, mis reacciones ya no son las de antes, me agradezco por mostrarme nuevamente la situación para comprobar que está superado. Y si no está superado, no pasa nada, ya soy consciente del motivo por el que me pasa y no me culpo, solo agradezco.

Ahondar en el subconsciente puede resultar fascinante o aterrador, ya que es navegar en las profundidades de tus emociones que fueron anidadas en tu mente de infante, incluso cuando eras un feto. A mí me ha resultado maravilloso, no negaré que también he pasado por momentos desoladores donde preferí ya no indagar más pero cuando le hice frente al miedo todo lo que conseguí fue ganancia.

Los niños no filtran la información que entra por sus sentidos, todo lo que viven es aceptado por la mente subconsciente como verdad indiscutible, es por ello que si un niño es ignorado o no amado por sus padres crecerá creyendo que no es merecedor de amor y toda su vida creará (de manera inconsciente) situaciones que así se lo demuestren.

Recalco, todo esto ocurre de manera inconsciente, es por ello que cuando le decimos a la gente que nosotros creamos nuestra realidad lo primero que dicen es: “Como va a ser posible que yo  cree esta situación de engaño, de estafa, de pobreza o de enfermedad, eso no es posible, la vida es así, hay que luchar contra ella para quitarle un poquito de felicidad, Adam y Eda cometieron el pecado original y por eso estamos pagando, además la culpa la tienen mis padres, mis profesores, el gobierno, etc.”
¿Recuerdan lo de la verdad indiscutible que mencioné líneas arriba? Es aquí donde opera dicha verdad y mientras desees seguir creyendo en ella, no habrá nadie que te haga cambiar de parecer. Los surcos de tu cerebro ya están definidos.

¿Cuándo se empieza a cambiar de forma de pensar?

Cuando percibes que algo no cuadra en esta vida, cuando detectas un fallo en el sistema, cuando a pesar de hacer todo lo que te dijeron que tenías que hacer no eres feliz. Si eres valiente para zambullirte en el camino de conocer tu Ser Interior, la recompensa será enorme, empezarás a crear nuevos surcos en tu cerebro, te harás consciente de todo y en consecuencia serás un Ser sin miedo.
¿Sabes cómo es un Ser que no tiene miedo?

No se ocupa de complacer a nadie, no le provoca juzgar porque encuentra perfección en todo ser humano, no se queja, solo agradece, vive el presente como el único momento que existe, dice “no sé” y espera entusiasta lo que sigue, no se culpa por las decisiones del pasado porque sabe que era lo único que podía hacer con el nivel de conciencia que tenía, se mira con ternura y aceptación, gobierna sus decisiones sin permitir que el pasado influya.

En este camino todos estamos para ayudarnos, no dudes en escribirme que con amor y sin juzgar te ayudaré a encontrarte, como me encontré yo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario