Hoy recordé una película que vi hace años, Bichos.
Esta película animada tiene un mensaje que pocos se deben haber dado cuenta.
Flik es una hormiga diferente al hormiguero, se da cuenta que las cosas pueden ser distintas a como se las han dicho. Todos lo ven como bicho raro y se burlan de él. Hasta aquí ya me siento familiarizada.
Cuando decide salir del hormiguero sus compañeros lo miran con compasión, asegurando que morirá afuera, que el mundo se lo comerá y que si logra sobrevivir regresará arrepentido. Nuevamente me siento identificada.
En otra parte de la película él se subleva de los saltamontes que han vivido del trabajo de las hormigas. El líder de estos saltamontes, Hooper, teme porque sabe que si uno se subleva y el resto le sigue, están perdidos.
Pero más perdidos estaremos nosotros como raza humana si no despertamos. No hemos conseguido ser felices y seguimos creyendo que algún día lo seremos haciendo lo mismo de siempre. Eso es una locura como decía Einstein.
Estas películas son un llamado a la raza humana, pero no queremos escuchar. Disfrazadas de películas para niños pocos les dan importancia. Nos están gritando que nos demos cuenta pero ese llamado es tomado como broma.
Los que tengan ojos que vean, los que tengan oídos que escuchen porque ¿en que loca cabeza puede existir la idea que la vida no es esto que nos pinta la televisión, los periódicos, tu familia?
Hemos vivido así años, así que así debe ser ¿no?
Los que tengan ojos que vean, los que tengan oídos que escuchen porque ¿en que loca cabeza puede existir la idea que la vida no es esto que nos pinta la televisión, los periódicos, tu familia?
Hemos vivido así años, así que así debe ser ¿no?
No hay comentarios:
Publicar un comentario