Yo solía temerle al infinito. No,
no le temía, le tenía pánico. Lo empecé a sentir a los 5 años en mis
meditaciones sobre la vida (si, a esa edad pensaba en eso)
Me preguntaba que seguía después
de esta vida ¿el cielo? y ¿Cuánto tiempo estaría en el cielo? Probablemente volveríamos a
empezar la película en la tierra y así unos millones de años más pero ¿hasta cuándo
repetiremos la película? ¿Al infinito?
En ese momento sentía que bajaba
de una montaña rusa y el estómago se me subía a la garganta ¿soy la única que
piensa en eso y se siente así?
En mi niñez y adolescencia tenía
esa sensación, pero pasaba rápidamente cuando pensaba en otra cosa más
terrenal.
En mi adultez la cosa se
complicó. Me daban ataques de pánico. Podía estar a punto de dormir y se me venía
el pensamiento. La angustia era tal que me paraba de la cama y tenía que gritar
o golpear algo. Mi esposo alguna vez fue receptor
de un puñete en el brazo. Me dijo que estaba loca pero cuando le conté lo que sentía
me miró con compasión.
No le había dicho esto a nadie
hasta que un día lo compartí con un cuñado y él me dijo unas palabras que me supieron
a gloria: “Yo también siento eso”
¡Alguien más lo sentía! - Dime
por favor ¿Qué haces al respecto?
-Nada - me dijo - pienso en
otra cosa.
¡Vaya! Lo mismo que yo, pero esa
respuesta no me ayudaba.
Yo seguía teniendo los ataques
cada mes y me imaginaba en la menopausia volviéndome loca o en mi senectud dándome
Alzheimer para olvidarme de esto.
¡No pienses, no pienses! – me decía.
Jamás pensé que esto
desaparecería, hasta que encontré en YouTube una serie de audiolibros, videos
de conferencias de diferentes exponentes del despertar de la conciencia, de metafísica,
de física cuántica, etc.
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| Snake |
Soñé que alguien me mostraba el
cosmos, como en una visita guiada. Llegamos al “borde” del universo
y cuando quise ver que había después, la línea que guiaba viró de regreso por
abajo. Sentí que era como el juego Snake, de los celulares antiguos, donde la
culebra desaparece por un borde y aparece por el otro.
Entonces el tiempo no es una
línea, sino que es esférico, siempre está ahí, no se mueve.
Comprendí todos los videos que
vi. Vivimos un eterno presente, lo que pasó ayer y lo que pasará mañana ocurren
al mismo tiempo que el ahora. Lo dicho por Jean Pierre Garnier Malet
cobró sentido.
A partir de ese momento poco a
poco mi pánico ha ido desapareciendo. No he vuelto a tener otro ataque en 3
meses, ya no me asalta ese pensamiento.
Decidí ser feliz en el presente,
no preocuparme por cosas que probablemente nunca sucedan.
Con el pasado aún sigo batallando, porque ha inoculado en mi, creencias que aun lucho por transformar. Ya hablé de
mi miedo en otro post.
¿Alguien más ha pensado en esto y
ha tenido ataques de pánico? Espero que
mis líneas le ayuden, aunque sugiero que cada quien busque su respuesta. No
creas nada de lo que otros te dicen. Si te resuena, investiga, así encontraras
tú propia respuesta.


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