miércoles, 16 de agosto de 2017

Perdón y Amén


He encontrado esta canción de "Lagarto Amarillo" que me ha hecho pensar muchísimo en mi vida en pareja. Querer cambiar a mi esposo para que yo sea feliz ¿les suena?

Luego de escucharla varias veces y prestarle atención, me quedé helada. ¿Estoy loca por querer cambiar a mi pareja?, pues si. Si la escogí así es porque algo me venía a enseñar, ambos estábamos en la misma vibración (si señores, solo nos juntamos con personas que están en nuestra misma vibración, somos iguales)

Los que nos conocen dirán que eso es imposible, pero cuando empecé a mirar hacia adentro me di cuenta que nadie mejor que él para hacerme de espejo. En diferentes ámbitos de nuestras vidas actuamos igualito. Todo lo que no me gusta de él es lo que no me gusta de mí, pero lo escondo debajo de la alfombra.
La buena noticia es que todas las cosas buenas que tiene también las tengo yo. 😀

Cuando yo empecé a cambiar, mi esposo cambió. Y no era que él  estuviera leyendo lo mismo que yo sino que mi percepción hacia él se modificó. Cuando yo recaía en este proceso, él volvía a ser el de antes, entonces no era él, siempre he sido yo. Por eso digo que nuestra pareja es nuestro espejo.

Con este descubrimiento de mi parte he aprendido que la felicidad siempre ha estado mirándome a la cara, tan cerca que me tocaba la nariz, pero por mi alta miopía no la podía ver (en serio soy miope)

Ojo, el coro también aplica para las personas que amorosamente quieren que hagas las cosas según sus paradigmas. No joven, por ahora no.

CORO:
POR CONDUCIR UN MATRIMONIO SIN CARNET,
UN MANICOMIO SIN SABER QUE LA LOCURA ESTÁ EN QUERER DECIRLE AL OTRO PARA DÓNDE DEBE IR, LO QUE TIENE QUE DECIR Y CÓMO DEBERÍA SER.







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